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¿Es TOC o solo una manía? Diferencias entre hábitos, perfeccionismo y trastorno obsesivo compulsivo

como saber si tengo un trastorno obsesivo compulsivo
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Laura Campos

Psicóloga en Granada (Nº Col. A018760) especializada en TOC, TCA, gestión emocional y atención infantojuvenil.

Tabla de contenidos

Muchas personas dicen frases como “soy un poco TOC con el orden” o “tengo TOC con la limpieza”. En el lenguaje cotidiano, el término se usa a menudo para referirse a pequeñas
manías o a la tendencia a querer que todo esté perfecto.

Sin embargo, tener una manía o ser perfeccionista no es lo mismo que padecer un Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). El TOC es un problema psicológico que puede
generar mucho malestar y llegar a interferir seriamente en la vida diaria.

En este artículo veremos las diferencias entre manías, perfeccionismo y TOC, y cuáles son las señales que pueden indicar que sería buena idea pedir ayuda profesional.

¿Qué entendemos por manías o hábitos cotidianos?

Las manías o pequeños hábitos son comportamientos repetitivos que muchas personas tienen en su día a día.

Por ejemplo: colocar los objetos de una determinada forma, revisar una vez más si la puerta está cerrada, preferir tener las cosas ordenadas, seguir ciertas rutinas antes de salir de casa…

Estos comportamientos suelen formar parte de la personalidad o de las preferencias personales.

En general, las manías no generan un malestar intenso ni interfieren de forma importante en la vida diaria. La persona puede modificar o saltarse el hábito sin experimentar una
ansiedad significativa.

En algunos casos incluso pueden resultar útiles, como ocurre con ciertos hábitos organizativos o rutinas que facilitan el día a día.

 

¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)?

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) es un trastorno psicológico caracterizado por la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que aparecen de forma repetitiva e intrusiva y generan una ansiedad intensa. La persona suele percibirlos como indeseados y
trata de ignorarlos o neutralizarlos.

Las compulsiones son conductas o rituales que se realizan para reducir esa ansiedad o evitar que ocurra algo temido. Pueden ser acciones visibles (como comprobar o limpiar) o
rituales mentales (como repetir palabras o revisar mentalmente situaciones).

A diferencia de las manías cotidianas, en el TOC estos pensamientos y rituales consumen mucho tiempo, generan angustia y afectan al funcionamiento diario de la persona.

 

Diferencias entre manías y TOC

Una forma clara de distinguir las manías de los TOC es observar algunos factores clave:

1. Intensidad del malestar

Las manías suelen ser comportamientos que la persona considera normales o incluso agradables. No generan una angustia intensa si no se realizan.

En el TOC, en cambio, las obsesiones provocan un alto nivel de ansiedad o incomodidad, lo que lleva a realizar compulsiones para aliviar ese malestar.

2. Frecuencia y persistencia

Las manías pueden aparecer de forma ocasional o en determinadas situaciones.

En el TOC, los pensamientos intrusivos y los rituales suelen ser persistentes y repetitivos y, pueden aparecer muchas veces a lo largo del día.

3. Interferencia en la vida diaria

Una de las señales más importantes es el impacto en la vida cotidiana.

En el caso de las manías, el comportamiento no suele interferir con el trabajo, los estudios o las relaciones personales.

En el TOC, los rituales pueden ocupar mucho tiempo y energía. Algunas personas pueden tardar horas en realizar determinadas tareas o sentirse incapaces de continuar con su día
hasta completar ciertos rituales.

4. Sensación de pérdida de control

Las manías suelen ser flexibles, la persona puede decidir no realizarlas si lo necesita.

En el TOC aparece una sensación de obligación o urgencia interna. Aunque la persona sepa que el pensamiento o el ritual es exagerado, puede sentir que no puede dejar de
hacerlo.

Diferencia entre TOC y perfeccionismo

El perfeccionismo también puede generar confusión con el TOC, ya que ambos pueden incluir conductas repetitivas o una preocupación por hacer las cosas correctamente.

Sin embargo, existen diferencias importantes:

El perfeccionismo suele implicar:

● querer hacer las cosas bien.
● buscar altos estándares personales.
● prestar atención al orden o a los detalles.

En muchas ocasiones, estas características pueden incluso ser valoradas positivamente.

En cambio, en el TOC las conductas no se realizan para alcanzar un resultado mejor, sino para reducir una ansiedad intensa provocada por pensamientos intrusivos.

Además, no todas las personas perfeccionistas tienen TOC, y muchas personas con TOC ni siquiera presentan rasgos perfeccionistas.

Señales de alerta: ¿Cuándo podría ser TOC?

A veces no es fácil saber si un comportamiento es simplemente un hábito o algo que merece atención profesional.

Algunas señales que pueden indicar la presencia de TOC son:

● pensamientos intrusivos que aparecen de forma repetitiva y generan mucha ansiedad.
● necesidad de realizar rituales para reducir ese malestar.
● dificultad para controlar o detener esos comportamientos.
● sensación de que los pensamientos no reflejan lo que realmente deseas.
● dedicar mucho tiempo a comprobaciones, limpieza o rituales mentales.
● interferencia en la vida diaria, el trabajo o las relaciones.

Cuando estos síntomas aparecen con frecuencia y afectan al bienestar, puede ser recomendable consultar con un profesional.

Si tienes dudas, buscar ayuda puede ser un buen paso.

Muchas personas que tienen TOC tardan tiempo en buscar ayuda porque creen que simplemente tienen “manías” o rasgos de personalidad.

Sin embargo, cuando los pensamientos o rituales generan sufrimiento o empiezan a limitar la vida cotidiana, hablar con un profesional de la salud mental puede ser un primer paso
importante.

La terapia psicológica puede ayudar a comprender lo que está ocurriendo y a aprender estrategias para relacionarse de una forma más saludable con los pensamientos y la
ansiedad.

Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, recuerda que no tienes que enfrentarlo en soledad y que existen tratamientos eficaces para el TOC.